lunes, 19 de junio de 2017

Hsipaw y Pyin U Lwin



Llegamos a Hsi-paw ya de noche. De camino reservamos el hostel, porque mi nueva amiga, Lisa ,pese a ser alemana, ni es puntual ni planifica, por lo que podía seguir en la tónica de decidir sobre la marcha y “ go with the flow”.
Nos quedábamos en “ Mr Charles” porque yo quería hacer un trekking al día siguiente  y aparentemente,ese hostel tenía el monopolio y era donde se organizaban todos los tours y como llegábamos tan tarde, sino me iba a tocar esperar al día siguiente para poder hacerlo.
Lisa estaba “ food poisoned”por comer tea leaf salad, así que tenía sus dudas acerca de si iba a poder hacer el trekking o no, pero después del viaje en bus, ya vió claro que no iba a poder hacerlo, así que decidí hacer solo el trekking de un día, en vez de el overnight ( 2 días y una noche).
Aparentemente había gente apuntada para el día siguiente, y habían elegido la ruta larga, que eran 10 horas caminando, y vería lo mismo que en el trekking de 2 días, porque salíamos más temprano y no parábamos de caminar después del almuerzo. Así que la única diferencia iba a ser que me iba a poder duchar por la noche y no iba a tener compañía en la cama (“ bedbugs”), porque las condiciones de los homestay suelen ser bastante precarias..
Por la mañana según salía, Lisa decidió que definitivamente no podía hacer el trekking por culpa de la ensalada asesina, así que me fui yo sola con un austriaco y una pareja australiana.
Llevaba lloviendo sin parar durante días porque ya es época de lluvias, pero tuve la buena suerte de que me hizo un sol espléndido,aunque buena suerte según se mire, porque caminando 10 horas a pleno sol y 35 grados, no me dió una lipotimia de milagrito.
Pasamos por los pueblos de Shan y Palaung y por muchas plantaciones de té, y yo que era de asfalto cien por cien y me daba alergia el campo, cada vez me gusta más. Paramos en el camino a hacer varios descansos para tomar té, que en vez de ser con pastas fue con ensalada de hojas de té( que pese a que fue lo que intoxicó a Lisa es la fuente principal de mi alimentación en Myanmar) y papaya y durian.Éste último  huele a pies podridos aunque sabe un poco mejor de lo que parece, sin ser una maravilla…. Vamos que si me lo dan lo como, pero jamás lo compraría.





Paisajes de Hsipaw









Papaya a la izquierda y Durian a la derecha





Despuès de comer en Palaung, a base de ensalada de té, bamboo, tofus varios y arroz, volvimos a Hsi- paw.
Pese a que nos habíamos puesto como el kiko y mucho hambre que se diga no teníamos, como habíamos caminado ni más ni menos que 32 kilómetros quedamos a cenar en “ Mr Shake” , aunque cenar lo que se dice cenar poco, porque no tenían nada y solo pudimos tomarnos unas piñas coladas y otros cócteles varios antes de ir a recenar a un chino que ha sido lo más cerca que he estado de las amebas y la intoxicación en este viaje, aunque aún sigo invicta 💩🙌💪.




















Mr . Shake 





Al día siguiente a las 9:30 de la mañana cogimos el tren a Pyin U Lwin, había primera y segunda clase, y por supuesto,me he metido tanto en el papel de backpacker, que compramos segunda por el módico precio de 1200 kyats ( 0,8 euros) mientras que primera costaba 3000.
En  la época de la colonia británica, Pyin U Lwin, era el sitio de veraneo de los ingleses, que escapaban del calor infernal de Mandalay. Más que por el fresquito que hacía ,( entendiendo como tal 28 grados), íbamos por el trayecto en tren en sí, porque aparentemente era espectácular. Y vaya sí lo era! Eso sí, si lo hago en bici tardo menos, porque nos tiramos ni más ni menos que 7 horas para recorrer 142 km. Yo que con mi narcolepsia me quedo dormida en cualquier cosa en movimiento, no pude cerrar los ojos en todo el trayecto por lo bonito que era el paisaje. Y no solo el paisaje, casi al final del viaje se atraviesa el Viaducto de Gokteik, que en el  año de su construcción en 1901, por la Pennsylvania Steel Company,era el segundo más alto del mundo y a día de hoy, continúa siendo el más largo de Myanmar. Y de que es alto doy fe, yo con mi vértigo casi muero del susto. No en vano, aparece en las listas de los trayectos en tren más peligrosos del mundo, y por algo  el módico precio del billete que no llega a un euro , incluye un seguro de vida de 0,87 kyats ( 0,0006 euros).Vamos que si pasa algo, mejor que te pillen confesado, porque con eso no da ni para tiritas.Pero parece que mi época gafe ha pasado y llegamos sanas y salvas.


























Viaducto de Gokteik













En Pyin U Lwin , mucho mucho que hacer no había, como la pobre Lisa seguía mala, el día que llegamos me dí una vuelta por la zona del mercado y poco más. Había un mercado nocturno de comida, pero con las típicas delicias de Myanmar, todo “ deep fried” y literal, porque si yo me como eso, primero estaría como una mesa camilla y segundo moriría de un infarto de miocardio fulminante. Así que me tocó comerme unos noodles de arroz, que tampoco es wue me fascinen y vuelta para casa 
Al día siguiente alquilé una bici, por 1500 kyats ( un euro), y menos mal que no tenia que ir muy lejos porque frenos que se diga así que frenen no tenía, se desviaba hacia la derecha. Y de luces ni hablamos.
Fui al jardín botánico, que es “ bonito” pero sin más, y por los 5000 kyats que cuesta la entrada, me podía haber alquilado una moto todo el día y haber ido a las cataratas de Anisakan, pero mis habilidades motoristas no están tan depuradas aún, aunque de eso hablaré otro día… Así que me tuve que conformar con el jardín y las supuestas casas coloniales que había.
Y digo supuestas, porque había 2 y databan de primeros del siglo XX, con lo que mi casa en Londres con su ratón incluído era más antigua y bastante más bonita 

Pese a que en mi opinión Pyin U Lwin es suprimible, el trayecto en tren que une Mandalay con Lashio, no lo es, así que aunque haya que tener más paciencia que el Santo Job, por lo interminable del viaje, merece la pena.
Después de Pyin U Lwin, nos dirigiríamos al día siguiente a Bagan, la ciudad que se supone que es “ la joya de la corona” de Myanmar en cuanto a belleza se refiere, pero eso ya lo contaré en la siguiente entrada.





Jardín botánico 



























" casas coloniales "













sábado, 17 de junio de 2017

Mandalay





Previa escala de 3 días en Bangkok visitando a mi amigo Nacho, que es el mejor anfitrión del mundo y me trató como una reina, puse rumbo a Myanmar.
Mi toma de contacto con el país sería Mandalay. Llegué al aeropuerto, que es bastante pueblo, del tamaño de Villanubla en  Valladolor y me tocó esperar hasta las 7 que llegó el siguiente vuelo para llenar una minivan, que por 4000 kyats me llevó a mi  hostel.
Me alojé en Ostello Bello por recomendación de Denise, que antes de viajar conmigo en Filipinas, había estado en Myanmar.
Ese día aparte de cenar un típica tea leaf salad,que era lo más sano que habia, pero que tenía de ensalada lo wue yo de sueca, porque las hojas de té están bien refritas ( como toda la comida en Myanmar parece ser), no hice mucho más porque estaba que me caía del sueño.
Al día siguiente me levanté pronto para leer la lonely planet y tratar de averiguar qué se supone que había que ver en Mandalay.Después de tantas semanas viajando con gente, se me hacía raro volver a estar sola y me daba hasta “ miedito” , pero me duró poco porque cuando le pregunté a una chica que qué había hecho ella y me dijo que acababa de llegar y que pensaba ir a ver las ciudades antiguas , Sagaing, Inwa y Amarapura, situadas a las afueras de Mandalay. En Myanmar no se permite alquilar motos a extranjeros, así que para moverse toca coger taxi o mototaxi.
El taxi para ir a las ciudades antiguas cuesta 35000 kyats, por lo Lisa, que así se llamaba la chica, me comentó la posibilidad de compartirlo. Del mismo modo que yo le había preguntado a ella, nos preguntaron un chico brasileño, Isaac y una americana, Alessa y nos costó 32000.
En el camino a la primera de las ciudades, paramos en Mahamuni Paya, la estatua de buda más verenarada del país y que está cubierta de hojas de oro que los devotos han ido colocando a lo largo del tiempo.








El Buda dorado de Mahamuni Paya, no se ve muy bien pero es que estaba tan rata que pasaba de pagar la  " camera fee" y es lo mejor que pude sacar con el móvil escondido 






Devotos limpiando el buda




Después nos dirijimos a Sagaing. Para ello cruzamos un puente que nos permitió disfrutar de las vistas de Sagaing Hill y sus muchísimas pagodas y templos. Antes de ascender a Sagaing Hill, nos  detuvimos en Sitagu Buddhist academy para después subir los escalones ( unos 10 minutos) hasta la parte más alta de la colina donde se encuentra Ponnya Shin Pagoda. Como podeis ir intuyendo ya, la cosa va de pagodas en este país…..
Como hacía un calor de morirse y ya era la hora de almorzar, decidimos comer allí mismo, porque pese a ser un lugar turístico, en los dos restaurantes que había la comida era baratísima( 1500 kyats, que al cambio es un euro).








Sagaing hill desde la cima 









Sitagu academy 








Ponnya Shin Pagoda 


Después de comerme una rica ensalada de hojas de té ( cin un par de litros menos de aceite que la de la noche anterior)fuimos a la segunda de las ciudades antiguas, inwa. Para ello el taxista nos dejó en un embarcadero situado envrente, donde tuvimos que coger un pequeño barco de madera.
Se supone que para entrar a Inwa hay que pagar, pero a nosotros nadie nos pidió tiquet, así que eso que nos ahorramos. Aunque la verdad, dimos un poco de vuelta y entramos por la entrada trasera para evitarnos el pago. Aunque se trata de una entrada combinada que sirve para ver el palaco en Mandalay, varios monasterios e Inwa, por lo que si vas a ver los “ highlights de Mandalay” no hay forma de escaquearse en el pago de los 10000 kyats porque sí toca sacare, tiquet a  la entrada, por lo que combiene ir en primer lugar al palacio si vas a ver todos.


En Inwa solo vimos Maha Aungmye Bonzan, que son las ruinas de un antiguo monasterio de 1822 y un conjunto de pagodas. No nos quedamos mucho porque queríamos ver la puesta de sol en U-Bein bridge, que es el puente de teca  más largo del mundo.









Maha Aungmye Bonzan 









Cogimos un bote por 1500 kyats cada uno par ver el puente en “todo su espledor” durante la puesta de sol.Aunque no hubo puesta como tal, porque estuvo nubladísimo, el puente y todo el paisaje alrededor era ❤️. Tuve la impresión en ese momento de que Myanmar me iba a encantar y no me equivocaba.
De camino a nuestro hostel, Ostello Bello paramos a cenar noodles de arroz en el mercado chino por 800 kyats ( poco más de medio euro), y pese a haberme saltado todas y cada una de las recomendaciones de sanidad, sigo invicta y sin ponerme enferma jaja.




U-bein bridge 

















Al final nos dieron las mil ( las 3 para ser exactos) porque nos quedamos sociabilizando en la terraza del hostel y yo pretendia ir al día siguiente a Mingún. Decidí que si me despertaba iba y sino pues nada, no me iba a estresar por no ver algo.
Como estoy tan feliz, por supuesto no me costó nada levantarme, y sin alarma ni nada a las 7:15 estaba en pie.
Para ir a Mingún había un barco a las 9 desde el ‘ tourist port’ así que previo moto taxi por 1000 kyats para llegar al muelle, cogí el barco, que por 5000 kyats ( ida y vuelta) te lleva en unos 40 minutos a Mingún.
El ferry de vuelta es a las 12:30 y en una hora ya lo tenía todo más que visto, porque sinceramente, no había mucho que ver, bueno lo había, las pagodas de Mingún e Hsinbyume, y una campana, pero que se veían en cero coma.
Así que después de deshidratarme esperando , porque hacía 37 grados volvimos a Myanmar. Lo mejor de la excursión: el trayecto en barco , que ya permite intuir la belleza de los paisajes en Myanmar.



























Por la tarde me di unas vueltas por los mercados locales mientras hacía tiempo para ir a ver la puesta de sol a Mandalay Hill.
Me pasé tanto haciendo tiempo, que ya no llegaba a tiempo para subir la colina antes de la puesta de sol y menos ahora que estoy cero fit y solo de pensar en correr cuesta arriba, sudo tinta. Me tocó coger otro moto taxi para llegar y subir el último tramo para llegar y que encima no hubiera puesta de sol. Arriba se me acercaron un par de monjes jóvenes y lozanos para practicar inglés. Ya que según parece es muy común que pasen sus tardes enteras según salen de la escuela, persiguiendo a los turistas para mejorar sus habilidades linguísticas. Estuve hablando con ellos un rato y se me “ arrugó” un poco el corazón cuando me contaron que llevaban 7 años sin ver a sus familias, desde que entraron a estudiar. 
Pese a que Myanmar está mucho “ más desarrollado” de lo que me esperaba, supongo que en las zonas rurales hay mucha pobreza y para muchas familias, la única salida para sus hijos es enviarlos a los monasterios como ocurría antiguamente en España.De camino al hostel paré en Kuthoda Paya y ahí me encontré a los 2 monjes que habían tardado menos en llegar a pie que yo en moto 😂😂. Vamos,  que ni en moto estoy ya fit jaja.
Y con eso ponía fin a Mandalay porque al día siguiente me iba aunque no supiera donde…. Había dos opciones, o las montañas del norte donde no haría el horroroso calor de Mandalay o bien Bagan, que era como el infierno aparentemente.
Lisa, la alemana de mi cuarto tenía la misma duda, así que acordamos decidir sobre la marcha qué hacer. Finalmente al levantarme me decidí por His- paw y ya después iría a Bagán, porque total como no tenía planes ni ruta, me daba tiempo a todo.
Lisa se venía conmigo, así que sin billete de bus ni nada a la estación que nos fuimos, con tan buena suerte que conseguimos los 2 últimos asientos que quedaban en un autobús local, que por los 5000 kyats que costaba ( 3,5 euros) no tenía nada que envidiar a los Alsa españoles, eso sí íbamos a viajar a la “ velocidad de la luz” porque tardaríamos 6 horas para recorrer los apenas 200 km que separan Mandalay de His-paw.










la no pursta de sol desde lMandalay Hilla 














Kuthoda Paya, o el libro más largo del mundo, 








viernes, 9 de junio de 2017

Siargao

Siargao, la capital del surf en Filipinas, fue sin duda mi parte preferida de mi estancia en Filipinas.
Situada en la provincia de Surigao del Norte a 800 km de Manila  en avión para llegar desde Corón tomé un vuelo desde el aeropuerto de Busuanga a Cebú y como por los horarios ya no llegaba, me tocaba hacer noche. Como Cebú es horrible( por lo que había visto en las 5 veces que me tocó pasar para coger ferrys o aviones) decidí quedarme en Mactan que estaba más cerca del aeropuerto.
Me quedé en un hostel nuevo, el 1521, que estaba mucho mejor que todos en los que había estado antes.Aproveché la tarde antes de cenar para dar una vuelta rápida por el Shrine que es un monumento conmemorativo de la victoria  de Lapu Lapu contra los españoles y la muerte de Fernando de Magallanes en 1521 ( fecha que me acabo de dar cuenta que daba nombre al hostel).









Puesta de sol en Mactan







A la mañana siguiente, taxi al aeropuerto por 100 php y vuelo de una hora con Cebgo ( la línea lowcost de Cebú Pacific) a Siargao. Una vez llegas al aeropuerto hay vans que te llevan por 300 php a General Luna, que es la población en la que están casi todos los hoteles debido a la proximidad con Cloud 9( que explicaré en breve qué es).

40 minutos en van por carretera me llevaron al que iba a ser mi hogar por 8 días, Villa Solaria, así que podía olvidarme de empaquetar y desempaquetar durante un “ montón” de tiempo!
Me di cuenta en el camino de que no estaba tan cerca de General Luna como creía, por lo que sí o sí me iba a tocar aprender a conducir moto de una vez por todas. De lo que sí estaba al lado Villa Solaria es de Cloud Nine, “ el spot” más famoso para surfear de la isla y llamado así en honor a unas chocolatinas del mismo nombre y que parece ser fueron el alimento principal de los surfers americanos que en los 80’s “ descubrieron” la ola
El primer día fue para asentarme, alquilar moto y practicar por primera vez bajo la atenta mirada de Antonio, un español que conocí nada más llegar y que se ofreció para hacerme de “ niñera".








Entrada de Villa Solaria








Ese mismo día por la noche conocí a dos portugueses Samuel y Hugo y a la novia de éste, Ewa.Al día siguiente iban a hacer un island hoping y me invitaron a unirme. Pese a que mi objetivo en Siargao era surfear ( mejor dicho hacer como que surfeaba) y que estaba un poco harta de tanto island hoping , me cayeron tan bien que al día siguiente a las 7 de la mañana me fui con ellos.El barco para ir cuesta 2000 php independientemente de las personas que vayan ( yo creo que caben unos 6) y salimos de un embarcadero situado al lado de Cloud 9.Fuimos con Nemo ( así se llamaban los dos, nuestro capitán y el barco) a las islas de Naked, Dako y Guyan.
En todas las islas se podía hacer snorkel, aunque como yo era “ buceadora profesional” en palabras de los portugueses, después del buceo de Corón me dio pereza y me dediqué a la vida contemplativa.En Dako paramos a comer, donde compramos un pesado enorme por 300 pho que nos cocinaron allí mismo.Desafortunadamente el tiempo no acompañó y mientras estábamos en Dako cayó el diluvio universal, aunque como toda lluvia tropical no duró mucho, pero el paseo deslució un poco, aún así fue divertidísimo.












Nemo, nuestro barco para el island hoping 







Dako island 










Naked island 








Hasta los tuc tucs están preparados para el surf 

En Villa Solaria conocí un montón de gente increíble, por lo que la “ depresión” por despedirme de mis amigos de Palawan me duró poco. En los días siguientes seguimos una rutina que consistía en levantarnos para ir a Cloud Nine antes de las 7 a ver las olas y surfear si las había( en mi caso como soy novata a una playa que está al lado, Jacking Horse) montados en nuestras motos tipo verano azul).










Cloud 9 
















Después desayunábamos y vagueábamos  bastante el resto del día a excepción del rato que entrenaba,hasta que salíamos a cenar a alguno de los muchos restaurantes de General Luna, Mamma’s Grill, Ronaldo’s ,Bravo, Harana….

Para luego salir un rato a alguno de los bares, la fiesta era cada día en uno distinto, el jueves que llegué había full moon party en Octopus beach bar, el viernes era Viento del Mar, el sábado RumBar, domingo seguro que algo había pero yo me fui pronto a la cama, lunes Harana, martes Bravo y después Jungle bar, miércoles karaoke night en el hostel.
Cabe la opción de ir a surfear a algunas de las islas cercanas Stimpy o Rock island. Para llegar se toma un barquito que cuesta 200 php por persona, y que espera en el mar hasta que terminas de surfear para llevarte de vuelta. Yo no surfee porque no eran olas para principiantes , pero solo las vistas y la puesta de sol merecen la pena.








Rock lsland 
















También hicimos algún que otro “ road trip” por la isla. Varios días fuimos a las playas de Pacífico. El primero de ellos el último día de Hugo y Ewa, y que resultó ser toda una aventura. Primero porque diluvió y tuvimos que abortar misión nada màs salir. Y en el camino de vuelta se les pinchó una rueda a Charlie y Emma  y tocó ir al pueblo más cercano y que unos locales que pasaban por allí la arreglasen. 
Como el sitio prometía volvimos otro par de veces cuando hizo sol.Además de ser una playa preciosa se podía surfear ( en mi caso pretender que surfeaba jaja). En el camino pasamos por Dapa, la capital, que no tiene nada, salvo el único cajero de la isla.Además se atraviesan varias pequeñas poblaciones como Pilar, y tomando un pequeño desvio después de esta última se llegan a las piscinas naturales de Magpupungko, solo visibles durante las horas de marea baja.
Después de Magpupungko se pasa por San Isidro para finalmente llegar a Pacífico. Solo el camino para llegar merece la pena, porque toda la carretera está bordeada por palmeras y arrozales. Además como Siargao no es tan turístico, si ya de por sí los filipinos son encantadores, en esta isla más y en cuanto sales de General Luna, los locales se siguen sorprendiendo y te saludan a tu paso.


Como Siargao me estaba gustando tanto, en el último momento decidí quedarme más. En teoría tenía que haber ido de Siargao como máximo el 17 de abril para de ahí volar a Manila y salir del país el 18, que era cuando me expiraba la visa pero como en Filipinas son muy flexible me quedé de  ilegal”. Hasta un máximo de 30 días la estancia es gratuíta, pero si quieres extenderlo a un mes, entonces hay que ir a alguna de las oficinas de inmigración y pagar 3100 php por la extensión de la visa, además  la iba a extender fuera de plazo porque en Siargao no hay  oficina, por lo que hay que añadirle 1000 php más por el pago de la multa. 














"Peregrinaje en moto con las tablas de surf en el primer intento fallido de ir a Pacífico"






Pasando por Pilar de camino a Pacífico 



















Piscinas naturales  de Magpupungko























Así me despedí de  Cloud 9 y Siargao, con este precioso amanecer 
















sábado, 3 de junio de 2017

En los fondos marinos de Corón

La siguiente parada en Filipinas era Corón.
Para llegar allí desde El Nido hay que tomarun ferry.Hay dos opciones, el rápido que sale a las 6 de la mañana, cuesta  1750 pesos y tarda en teoría 3 horas, o el “ lento” que sale a las 8 de la mañana, y cuya velocidad es directamente proporcional a la merma en el precio, porque su precio es la mitad y tarda el doble de tiempo.
Nosotras nos decantamos por el “ rápido” principalmente porque no teníamos ningún alojamiento reservado y queríamos llegar pronto para “ patearnos” la ciudad y encontrar alojamiento porque cuando habíamos consultado on line estaba todo ptácticamente lleno.
Al final tardamos en llegar 4 h y media ( por eso decía que el ferry rápido tarda en teoría 3 horas) y nada más llegar cogimos un moto taxi para que nos llevara al centro .
Nos paramos en la calle principal( o lo que a nosotros nos pareció que lo era por la concentración de tiendas varias, restaurantes y demás) y nos paseamos por varios hostels y guests houses buscando disponibilidad para un par de noches.
Entre todo l wue vimos ( que no era mucho porque estaba casi todo completo) lo que más nos convenció fue " Krystal lodge", que según Lonely planet tenía " encanto".Tenía su gracia, porque teníamos nuestro propio bungallow de bamboo sobre el mar, con baño propio. Eso sí, no imagineis cabañas del tipo de las postales de islas Malvinas sobre aguas de color azul turquesa porque ni de lejos. Costaba  800 php por noche( unos 16 euros al cambio para 2 personas) y el baño era " estandar filipino o asiático", es decir minúsculo en una esquina del baño, con lo que casi te puedes lavar el pelo mientras haces pis vamos.
Resultó que para no variar tenías  una cucarachas del tamaño de elefantes, así que como teníamos mosquitera en la cama decidimos sellarnos herméticamente dentro, dormir como pudiéramos y cambiarnos de hotel. Yo etsoy tan reventada wue me podría dormir de pie, y me quedé inconsciente, pero la pobre Denise no pegó ojo.

Al día siguiente después de buscar alojamiento para los dos siguientes días, alquilamos una moto para ir a las playas, porque en Corón no hay. Cerca, a unos 7 km , están Bali Beach y Cabo Beach. Como la carretera era malísima,paramos en Bali y allí nos quedamos unas horas leyendo y en plan relax.
La playa en sí no era muy bonita, pero sí el paisaje alrededor.








Bali beach






Denise y yo 

Al volver por la tarde teníamos que decidir que hacíamos, porque teníamos pensado seguir de corón a San José en ferry, para de ahí ir a bucear a Puerto Galera y llegar a Manila, desde donde Denise volvería a Holanda y yo volaría a Siargao. Desafortunadamente, a veces lo de no planear nada no funciona y solo había ferry 3 días por semana y ya estaban todos llenos hasta la semana siguiente. Nuevamente nos quedábamos " atascadas" así que yo decidí volar directa a Siargao desde Corón y a la pobre Denise le tocaba hacer todo el camino de vuelta hasta Puerto Princesa, para volar desde allí a Manila.

Por la tarde llegaron nuestros amiguis, así que quedamos para vernos y reservar un tour por las islas juntos.Decidimos hacer el ultimate tour( 1500 php) que nos llevaría a los istios detallados en la foto siguente.

















Kayangan Lake












El tour fue bastante peor que el Nido. Además coincimos con unas australianas que nos cayeron un poco gordas porque se comieron toda nuestra comida jajajjaa. Parecía que no habían comido en años porque todos nos quedamos ojipláticos cuando una de ellas salto encima de la mesa cual monito para abalanzarse sobre la comida jajaja. Pero en términos generales lo pasamos bien, y aunque el tour en general fue un poco decepcionante, porwue por ejemplo los corales donde fuimos a hacer snorkel estaban todos muertos, vimos algunos lugares hermosos como Kayangan Lake.



Ése fue el último día de Denise, por lo que íbamos a salir para despedirle, pero yo estaba tan abuela a y tan cansada que no pude.

Al día sigiente a las 7 me despedí rápidamente de ella, porque odio decir adiosyademás ella ha sido hasta ahora la persona con la que más tiempo he pasado en el viaje y me fui a bucear.
Corón es famoso por el buceo a nivel mundial, ya que en sus inmediaciones hay 12 barcos hundidos japoneses de la segunda guerra mundial.


Pablo y yo íbamos a bucear  , mientras wue Tamarasu novia haría el intro diving ySenait,Gonzalo y Manuel, decidieron venirse con nosotros en el. Barco y hacer snorkel.






En total íbamos a ver 3 barcos, East Tangat , Morozan Maru ( conocido como Olympia también) y Luzón. Yo no bucearía en el último porque volaba al día siguiente y no quería morir en el intento.


Cuando fui a preguntar sobre el buceo en distintas escuelas me dijeron que podía bucear pero solo alrededor de los barcos hundidos, ya que para entrar dentro necesitas un curso especial.
Yo estaba más que contenta con eso , porque aún tengo problemas con la flotabilidad y pasaba de salir volando como un globo y comerme el techo del barco. Pero cuál fue mi sorpresa, cuándo el divemaster empieza a explicar en qué iba a consistir la inmersión y dice algo de entrar por la sala de máquinas y salir por la chimenea. Yo muerta de susto pensé que había entendido mal, pero resultó que no, filipino rules.
En el primer barco no me sentí muy segura y la primera vez que entramos no me atreví, menos mal que Pablo se quedó conmigo porque el instructor pretendía que me quedara yo sola agarrada a una roca.



Dentro del East tangat






















En el segundo barco, el Olympia me vine muy arriba, a lo mejor por la presión de que si no entraba yo, nadie entraba, con lo que les fastidiaba el buceo a los demás, pero el caso que ni lo dudé cuando me preguntó el divemaster que si entrábamos. Me encantó la experiencia, y el barco era impresionante. Además puedo estar contenta que no me di con el techo ni salí volando.
Luego me enteré que cada año mueren buceadores en los barcos hundidos de Corón, pero es que la seguridad brilla por su ausencia. Con decir que yo lo primero que pese a tener un vuelo al día siguiente y que lo prudencial es esperar 24 h entre la última inmersión y ya iban a ser solo 22 desde que salí del Olympia hasta que cogía el avión, el divemaster no hacía más wue insistir para que entrara en el último barco, porque según él no pasaba nada. Pero no gracias, pasaba de que se me pusiera el brazo negro y me tuvieran que meter en una cámara de descompresión, así que me quedé echándome la siesta tan ricamente.

Después de regresar del buceo, quedamos para cenar en “ brujitas” el mismo sitio al que habíamos ido  cada día, porque intentamos innovar y la búsqueda  o fue nada productiva.
Para rematar nos tomamos unos rones filipinos. Creo que no lo he comentado aún pero el ron filipino, Tanduay cuesta menos de un euro la botella y sorprendentemente está bueno ( a mi el ron no me gusta nada) y lo mejor, NO  da resaca, de verdad de la buena.
Con mucho ron y promesas de vernos pronto( no sé si serâ pronto, pero sí que tengo intención de volver a Chile) me despedía de lo más cercano a amigos que he tenido durante este viaje, pero seguro estoy segura que tarde o temprano nos volveremos a ver.